Hace un tiempo se conocía a los corredores de fin de semana como los guerreros, pero además estos acarreaban la mayor cantidad de lesiones si se consideraba la relación con el tiempo de práctica, siendo ello una clara prueba de lo que hace unos meses confirmaba la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología: son más frecuentes las lesiones deportivas en deportistas aficionados que en los deportistas profesionales.

Ante esta situación, son los runners quienes llevan el premio gordo de las lesiones por repetición, falta de preparación, exceso de entrenamiento y materiales no adecuados a su técnica de carrera y peso corporal. En la actualidad, se establecen metas muy elevadas, cosa que ha hecho que muchos corredores que están poco habituados caigan en lesiones debido a su incremento en el esfuerzo de manera poco saludable.

Cuando se realiza una práctica desmedida del running, podemos estar de frente a distintas lesiones. La primera, y quizás la más importante causa de los males de la carrera a pie son los impactos. En cada oportunidad en la que hacemos contacto con el suelo, ese golpe pequeño se “come” a nuestra estructura corporal.  En tal sentido, huesos, articulaciones de la espalda baja y todo el tren inferior y músculos se ven perjudicados principales. Y si a ello le añadimos nuestro peso corporal, el daño es mayor.

Las lesiones más comunes 

Periostitis tibial: surge como un dolor en la zona más interna de las tibias. Su origen es por los impactos, mala técnica de carrera y malos apoyos de los pies. Para alcanzar una recuperación, se debe bajar la frecuencia del entrenamiento, incluso necesitando reposo o tal vez cambiando a actividades sin impacto como puede ser la bicicleta. Si el dolor es recurrente, entonces debemos revisar si el calzado que usamos por si no es el adecuado para nuestro apoyo y forma del pie.

Fascitis plantar: se trata de una inflamación de la “funda” que recubre la musculatura de la planta del pie. Cuando la musculatura es débil, el calzado inapropiado y los pies con mucho arco, esto suele ser la causa.

Síndrome iliotibial: La banda iliotibial se extiende desde la pelvis, cubre la cadera, zona lateral externa del muslo llegando a la tibia. En tal sentido, las molestias laterales del muslo que se presentan en cualquiera de estos puntos son un clásico entre los corredores. Para su mejora se requiere descanso, mejora en la musculatura y masajes en la zona. El uso de rulos de foam suele ser una estrategia sencilla y barata que todo corredor podría tener en cuenta.

Tendinopatías en rodilla y tendón de Aquiles, microroturas, inflamación, entre otros: estas afecciones se presentan con frecuencia en los tendones del miembro inferior lo que se convierte en un clásico de la repetición de gestos. Los tendones son tejidos fibrosos gruesos que se encargan de transmitir la fuerza generada por la contracción muscular a los huesos.

Los esguinces: sobre todo en el tobillo, están relacionados con las torceduras, siendo este el accidente menor y más típico de la carrera.

Sobreentrenamiento: tan solo con el leer el nombre ya sabremos de qué se trata. El factor clave siempre será la adaptación. Un consejo importante para dejar a un lado las ampollas, los calcetines, el calzados inadecuados y exceso de humedad, es estar pendiente de los detalles al momento de correr.