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Solo si tienes la posibilidad de ser atendido de la mejor forma en alguno de los centros de salud de Pedro Luis Cobiella Hospiten, es cuando podrías arriesgarte a sufrir lesiones practicando running, de no ser así, entonces lo recomendable y más sensato sería tomar al menos las más mínimas medidas preventivas al momento de poner en práctica este deporte.

Cuando se hace running las lesiones se presentan de manera frecuente, y ellas tienen su inicio en la sobrecarga mecánica que de forma habitual se produce por sobreentrenamiento, pero también por una técnica inadecuada al correr o una biomecánica alterada, aunque podrían existir otros factores. Dichas lesiones se pueden clasificar en diversas categorías:

Tendinopatías: o también conocidas como tendinosis de fascia lata, tendinosis rotuliana y tendinopatía aquílea, suelen ser las más habituales.
Lesiones musculares: estas se presentan como agudas ( rotura de fibras y contractura muscular) o bien, crónicas (cuando hay una alteración de la estructura muscular con cicatriz de una lesión antigua).
Lesiones óseas: son fracturas por fatiga o por estrés, y habitualmente se localizan en los metatarsianos de los dedos del pie, sobretodo en el quinto metatarsiano, pero también en el escafoides tarsiano.

Existen otras patologías que también se presentan de manera frecuente y cuyo origen es similar como por ejemplo la periostitis tibial y la fascitis plantar. Del mismo modo, las lesiones pueden ser clasificadas de acuerdo a su localización, tras lo cual se pueden describir iniciando desde la pelvis donde se produce el síndrome del glúteo profundo que con anterioridad se denominaba síndrome del piramidal, en el que se hace presente un dolor en la región glútea irradiándose hacia la rodilla sin sobrepasarla.

Rodilla: si nos enfocamos en su cara anterior, allí se puede presentar el síndrome patelofemoral o también conocido como rodilla del corredor. Se trata de un dolor que se manifiesta al momento ponerse de cuclillas, subir escaleras o hacer cuestas. En la parte lateral de la rodilla, podría presentarse el síndrome de la cintilla iliotibial, que es una tendinitis típica de los corredores y que se manifiesta cuando se llevan algunos minutos corriendo. Este es un dolor invalidante que les hace detenerse.

En cuanto a la parte medial o interna de la rodilla, en ella se puede producir la tendinitis de la pata de ganso, la cual provoca dolor al bajar cuestas o escaleras y que si llega a evolucionar, este provoca dolor incluso si se está tumbado en la cama.

Piernas: a este ni el de las extremidades se puede localizar la periostitis tibial. Se trata de un dolor que se produce en la cara anterior de la pierna y aparece cuando se lleva cierto tiempo corriendo, incrementándose al hacer cuestas, y si se palpa la zona del dolor se puede notar como si hubiesen bolitas de líquido. En cuanto a las lesiones en la cara posterior del tobillo, estas de denominan tendinopatía aquílea, el cual es un dolor producido al iniciar un entrenamiento. Luego de que se logre, ello nos permitirá continuar corriendo, pero en frío, vuelve a aumentar. Si se realiza presión sobre esta zona, el dolor aumentará.

Finalmente, en los pies podrían presentarse lesiones como la fascitis plantar, que hace sentir dolor en la zona del talón, el cual se hace mucho más agudo al momento de levantarse de la cama, o bien, cuando se ha estado en reposo un rato y procedemos a iniciar una actividad.